La Ciudad de Buenos Aires está cada vez más sucia. Containers rebalsados, veredas rotas, basura que no se recoge por días. Queremos mostrar lo que pasa todos los días en los barrios.
En 2024, el Gobierno porteño gastó casi 600 millones de dólares en “higiene urbana”. El contrato de la basura es el más caro de toda la Ciudad: representa el 7% del presupuesto total.
Pero el servicio no lo presta el Estado: está tercerizado en grandes empresas privadas, muchas con antecedentes de corrupción. Entre ellas, el Grupo Roggio, propietario de Cliba pero también de Emova, concesionaria del Subte, y además beneficiaria de una cantidad importante de obras y contrataciones por parte del Estado porteño. Mientras tanto en la Comuna 8, única zona a cargo de un ente público, el presupuesto es 12 veces menor que en el resto de la Ciudad.
Los resultados están a la vista: basura desbordada, calles sin barrer, contenedores rotos y barrios completamente abandonados.